Hace una semana un día, comencé mi labor de parto, desperté con un sangrado súper asustada pensando que ya iba a tener a Dominica conmigo en unas horas. Pero estuve todo el día así tranquila, me arreglé me fui a comer tomé mis ultimas fotos de embarazo y me fui a casa a esperar.

Mi dra estaba de viaje entonces imaginen mi miedo de no saber quién podría recibir a mi bebé, ese día en la noche volví a sangrar y decidí esperar en casa. Toda la noche tuve contracciones, el chiqui bajó una app para contarlas y esperar. Toda la noche estuve con dolor pero aguantando, obviamente no dormimos nada porque las contracciones venían cada 8 minutos, pero la regla para ir al hospital era 4 -1 (cada 4 minutos, y que duren 1 minuto). Al despertar como a las 8 am, le avisé a mis papás que ya venía la bebé y le hablé a mi dar,  me dijo que debía irme a “labor and delivery” y ver que estaba pasando.

Llegamos al hospital y me conectaron para medir contracciones y el ritmo cardiaco de Dominica, mi cervix estaba aún en 1 cm de dilatación, decidieron monitorearme por 2 horas y luego salir una hora a caminar en el hospital esperando ver un cambio, si no debía volver a casa.

El chiqui y yo caminamos, las contracciones eran cada vez más seguidas, cada minuto tenía una de 1 minuto, llegamos al cuarto y me revisaron de nuevo, al parecer estaba dilatada 4 cm. Cada hora para mi era una meta que debía cumplir.

Decidieron dejarme, me pasaron a un cuarto más grande y me preguntaron si quería epidural.  No saben el miedo tan grande, había oído historias tan terribles de la epidural que era más mi miedo de ponérmela. Temblé todo el tiempo, no me dolió, me pusieron algo para no desmayarme y automáticamente empecé a sentir paz en mi cuerpo.  Era una bendición. Y pude quedarme dormía al menos por 3 horas.

Llegó el dr (no lo conocía era el médico de guardia, literal de película, pero fue de lo más lindo) me revisó de nuevo y me dijo que tenía 6 cm de dilatación. El decía que de ahí en adelante cada cm avanzaba en una hora. Yo ya llevaba 7 horas de parto.

Me quede dormida, me ponían un cacahuate enorme (que parecía una pelota de pilates pero en forma de cacahuate) en medio de las piernas para tenerlas abiertas y me volteaban de lado cada hora porque la bebesina seguía muy arriba, ella tenía que bajar y estos trucos se supone que ayudarían.

Después de 3 horas no había mejoría y el dr hablaba del plan B, me aferré a tenerlo natural y me inyectaron oxitocina para ver si mi cuerpo avanzaba, el ritmo de la bebe comenzó a bajar pero al parecer era porque se estaba moviendo hacia abajo. Yo sólo veía los números a los que estaba conectada pensando que en cualquier momento el Dr me iba a hacer cesárea.

Dos horas después de la oxitocina, mi cervix avanzó y ahora tenía 8 cm. Solo faltaban dos. Estuve otro tiempo y entonces mi cervix abrió a 10 cm.  Pero bebesina seguía arriba y una parte de mi cervix estorbaba, al parecer mi cuerpo era muy pequeño.

El dr me dijo que me iban a mantener en una posición sentada por 30 minutos e iba a empezar a pujar por 3 horas, si no había cambio, recurríamos a plan B.

Esos 30 minutos fueron los más difíciles, el chiqui y yo solos, decidimos hablarle a bebesina para que supiera que la estábamos esperando.

Entró la enfermera, y debía pujar en cada contracción durante 10 segundos y aguantar respiración, así 3 veces seguidas. Literal de nuevo como en las películas, jamás imaginé estar en esta posición y perder todo miedo y toda pena.

Así estuvimos el chiqui y yo por 3 horas, hasta que el Dr decidió que no podía aguantar más, la bebe y yo estaba muy débil, tenía mucho tiempo sin comer y sin dormir, yo me sentía cansada, seguía con mil miedo pero ya quería que ella estuviera con nosotros.

El dr dijo que debía usar fórceps porque bebesina estaba atorada en mi base pélvica, y debía levantarla tantito para que saliera. Si a la primera no funcionaba entonces sería cesárea. Mi dr es de los mejores para usar fórceps en el hospital donde estaba, de nuevo mi miedo era horrible pero debía tener Fe.

En ese momento entraron muchísimas personas, un anestesiologo, y la gente del NICU todos estaban felices porque bebesina nacería ya! Yo temblaba de miedo y de emoción, y no dejaba de llorar, los nervios me traicionaban pero al mismo tiempo eran lágrimas de felicidad. El chiqui no soltó mi mano y los dos debíamos decidir si era lo mejor, entonces confiamos en el dr y en todas sus buenas vibras que estábamos recibiendo.

Me pusieron un poco de más anestesia porque ya estaba sintiendo todo, el dr estaba listo y debía pujar 3 veces más. Paso 1, 2 y en la 3 empecé a ver al chiqui llorar y la enfermera le agarró su celular para tomar vídeo.

Debía pujar una vez más y en ese momento sentí como dominica salió, fue un sentimiento mágico se los juro. Pero de pronto todo fue temeroso, no oía a dominica, los drs contaban en cuenta regresiva, yo solo preguntaba si estaba bien y le decía al chiqui que fuera con ella, en el vídeo fueron 30 segundos de que no respiraba pero les juro que yo sentí que fueron 10 minutos.

La llevaron a una camita donde la limpiaron y revisaron TODO. Yo seguía acostaba y preguntaba que estaba pasando, al parecer me había desgarrado y tenía que dar a luz a la placenta. El dr tardo como 1 hora conmigo, me pusieron más anestesia entonces no sentía nada solo estaba con el chiqui.

En cuanto me terminaron, me pasaron a bebesina y fue el mejor momento de mi vida, era hermosa y súper pequeña y el chiqui y yo no dejábamos de llorar, entro mi familia la conocieron, llorando juntos y me pusieron hielo en la herida.

Yo pensaba que ya había terminado pero al irse la anestesia comencé a sentir todo el dolor de abajo y de la epidural, les juro que quería morirme, y pregunté que estaba pasando, la enfermera me dijo que me desgarre en 3 partes mi vagina y por eso me dolía así. No saben cómo me asusté pero sabía que todo había valido la pena.

Me tuvieron que dormir porque no podía del dolor y al despertar ya estaba como si nada. El chiqui cargando a bebesina y yo feliz de verlo.

Les juro que fueron las 29 horas más difíciles pero mas hermosas de mi vida, sin duda lo volvería a hacer miles de veces, es impresionante como somos más fuertes de lo que creemos, cómo el cuerpo es tan enorme que aguanta todo lo que venga, real es maravilloso.

Mis embarazadas no tengan miedo, no escuchen las anécdotas malas que les ponen, durante mi parto el miedo me consumía porque mi cabeza sólo pensaba en todo eso que había escuchado. De verdad no se permitan vivir su parto en la sombra de los demás. Vivan su propia historia de vida, vívanla con el hombre que aman, este lazo que vivimos el chiqui y yo jamás será reemplazable, hoy estoy más enamorada de el que nunca, siempre estuvo a mi lado, cansado muerto de hambre, pero sobretodo manteniéndome positiva que era lo más importante.