Fotos de Jovan Renard

Este es el primer Feeling Friday del año, creo que tenía muchísimo tiempo sin hacerles uno, no sé por qué pero entre tanto trabajo se me olvidó lo mucho que me encanta escribir y poder compartir con ustedes un poquito más de mi vida día a día.

Creo que no les conté, pero el año pasado como a mediados de Octubre, me empecé a sentir súper mal, según mi esposo estaba paranoica, pero realmente era un sentimiento en el que mi cuerpo me decía: algo no está bien. Como buena fitness trainer que soy, escuché a mi cuerpo y fui al Dr. No saben, jajajaj, me sentía como en la inquisición, cada pregunta que la Dra me hacía mis respuestas me hundían más y más, las caras que la Dra hacía eran como: “neta, estás muy mal, pero vamos a ver qué dicen los estudios…” No sé si les ha pasado, pero ese día salí corriendo del hospital sintiéndome engaña por mi propio cuerpo.

Era absurdo pensar que el cuidarme tanto podría hacer que mi cuerpo sufriera tantos problemas. Me hice los análisis y desafortunadamente todo lo que la Dra presentía que estaba mal, estuvo mal jajaja. Ahorita obvio ya me da risa, pero ese día sentía como un vacío medio chistoso en el que no podía creer que estaba mal en tantos aspectos. Pero me di cuenta que a pesar de que muchas cosas estuvieron mal, me sentí agradecida. Es horrible escuchar lo que no quieres oír, hacerle frente a la realidad sobre lo que está pasando es algo que de repente nos entra en shock, pero tenemos que entender que la realidad nuestra puede ser muy sencilla comparada con la realidad de muchas otras personas.

Ahí fue cuando agradecí tener lo que tengo, agradecí darme cuenta antes de que se convirtiera en un problema irreparable y sobre todo me di cuenta que todos los hábitos que había tenido con mi vida y mi cuerpo, me estaban empezando a cobrar factura. Recuerdo perfecto cuando mi papá me decía, cuídate, ahorita te sientes bien pero en unos años vas a ver no será lo mismo, obvio me imaginé en unos 40 años, ¡jamás ahorita!

Es impresionante como cada cosa que hacía se reflejó en una enfermedad distinta, todos los alimentos que yo pensaba que eran buenos, me causaron mucho mal en mi cuerpo, pero al final del día, “todo en exceso es malo.” Entonces de verdad, voy a sonar como mi papá, jaja, pero cuídense mucho, cada paso que dan, cada cosa que empiecen a hacer se v aa reflejar en su cuerpo, él será tan agradecido como ustedes lo sean con él y vice versa.

Tomen tiempo de darle lo que merece, cuídenlo, quiéranlo, acéptenlo justo como es, así es sumamente perfecto, cada uno tenemos ventajas y desventajas que nos hacen únicos de formas inigualables. Dense un tiempo de chocarse de vez en cuando, el cuerpo es sabio y encontrará la forma de avisarles que no está bien, pero no dejen que llegue a ese punto, yo sé que no podemos estar gastando en cosas así, pero creo que al final será mucho más barato poder prevenir cualquier cosa que pueda suceder.

Peor hay algo súper importante, sea lo que sea, no dejen de disfrutar la vida, no dejen de gozar cada minuto, sí cuídense, pero no permitan que eso impida que se consientan de vez en cuando. El tiempo de cambiar y de mejorar es ahora…

¿Cómo se sienten este viernes? Yo me siento muy tranquila, porque a pesar de que los cambios que hice me costaron mucho trabajo, hoy los agradezco infinitamente. Mi cuerpo se siente mejor que nunca, y por añadidura yo me siento mejor que nunca; es impresionante como todo está conectado, como algo tan insignificante como tomar una pastilla o hacer 3 días de jugos o hacerme unos tés mágicos, hicieron tanto daño en mi cuerpo. No quieran tomar ventaja de lo que la mercadotecnia nos ofrece, nada funciona como magia, no hagan caso, la única magia es el amor a lo imperfecto. Cuídense con alguien que sepa cuidarlos, todo toma su tiempo pero jamás se den por vencidos, denle a su cuerpo el mismo amor que quisieran recibir de él…

¡Gracias por leerme!

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