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Fotos de Ylenia (Ambitieuse)

“I think the hardest person to love is yourself” 

“No expectations, no disappointments”

“Sometimes the best way to be happy is to learn to let go of things you tried hard to hold on to that are no longer good for you.”

No sé si leyeron mi último post de Feeling Friday donde les conté un poquito sobre cambios y sobre el entender que todo pasa por algo, ayer hablando con una amiga decíamos que estamos pasando por etapas de duelo en las que tienes que sacrificar algo y sé que mucha gente lo hace en su día a día que a lo mejor no es la gran cosa, pero creo que realmente para mi, si es un “BIG DEAL.”

El otro día tuve un problema, que me hizo pensar muchas cosas, me hizo hacer retrospectiva, me hizo hacerme ver en el espejo y realmente recordar el porque me siento como me siento. Mi esposo me hizo darme cuenta que en ocasiones lo que no me gusta de las demás personas es porque es el mismo reflejo de lo que no me gusta en mi; que si yo no me siento orgullosa de mi vida, de mi forma de ser, nadie más lo va a hacer. Yo misma tengo que reflejar ese orgullo y esa sensación de plenitud que no siempre me deja vivir tranquila.

De pronto me di cuenta que tengo sentimientos encontrados con muchas personas y sobre todo personas cercanas a mi, pero jamás me di cuenta que simplemente son el reflejo de lo que siento por mi, me hace falta sentirme orgullosa de lo que soy, sentirme plena por lo que he logrado, sentirme feliz por todo lo que tengo. Soy tan ciega ante mis circunstancias que cuando alguien me critica o me dice algo de mi persona sale una defensora que en lugar de sentirme bien con lo que soy, justifico mi manera de sentir, no sé tal vez lo haga por el miedo de sentirme sola, o incluso de quedarme sola.

El problema es que la necesidad que tengo de aceptación ante una sociedad es la necesidad que yo misma tengo de aceptarme, tengo miedo de no ser lo que los demás esperan de mi, cuando en realidad nadie espera nada de mi, la única que se pone esas expectativas tan altas soy yo misma.

Toda mi vida he sido aprehensiva, y no saben como lucho contra eso, es más cada que alguien me lo dice, me hierve la sangre. Pero el problema es que en lugar de aceptarlo y adoptarlo como es, es decir, así soy, así nací, así voy a ser toda la vida, sí aprenderé a manejarlo en circunstancias y sí habrá veces que lo controle, pero no puedo cambiar mi esencia; no puedo cambiar lo que soy, puedo mejorar y puedo hacer miles de cambios para bien, pero hay cosas que no siempre se pueden. El problema es que entre más luche contra él más tardaré en reconocer que es parte de mi y que me tengo que aceptarme así como soy. Me siento como Elsa la de Frozen jajajaja y siento que así somos muchos de nosotros, nos enfrentamos a formas de ser que no permitimos sacar nuestra voz interior y cuando lo hacemos la sacamos de una forma muy equivocada que en lugar de arreglar las cosas las hacemos un pedo más grande de lo que parece. (perdón por la palabra, mi mamá me haría ojos de ¡sálvate tú! jajajaj

En fin, también me di cuenta que todo es pasajero, que los problemas van y vienen, que el sentimiento que tengo en estos momentos pasará, y que entre más desequilibrada esté con algo, más voy a desequilibrar mi vida. Es como cuando te peleas con alguien, o cuando algo te pasa en la mañana, entonces ya todo tu día te pasan cosas raras que se lo atribuyes a un “mal día,” es como una bola de nieve que se va formando y al terminar el día todo lo malo pasó y te hundes en llanto máximo en tu cama. Pero es por lo mismo, una cosa “mala” lleva a al otra, porque ya te cansaste de luchar, porque ya todo se acomodó en tu contra y entonces no crees que valga la pena seguir optimista porque sabrás que saldrá mal, porque tu actitud se vio afectada el minuto en que tú decidiste afectarla.

¿Cómo se sienten este viernes? Yo hoy me siento un poco en paz conmigo misma, porque sí tengo a derecho a sentir lo que siento, tengo derecho a ser como soy y sentirme orgullosa de mi misma, de mi vida, de mis circunstancias, de todo lo que me rodea y que como ya lo he dicho, la única persona que me puede hacer sentir mal, soy yo; nadie más tiene la capacidad de hacerme daño. Todo lo demás es aceptación, aceptación ante un mundo de pertenencia en el que todos luchamos; pero el día que nos demos cuenta que no pertenecemos a nadie más que a nosotros mismos, es cuando dejamos de preocuparnos por todos los demás, saquemos esa voz interior que quiere ser feliz y sentirse plena con la vida que se lleva, porque al final de cuentas, es la vida que tú escogiste y hoy yo me siento orgullosa de la mía…

¡Gracias por leerme!

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Jumper: BCBGeneration

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Reloj: Daniel Wellington