¿No les pasa que encontrar el vestido perfecto para alguna boda, evento o algo súper elegante, les cuesta mucho trabajo? Pues a mí sí, entre el color, el escote, la forma y el tipo de tela porque luego la estática es horrible, es toda una odisea la búsqueda por ese vestido que sé que probablemente usaré dos o tres veces máximo, pero que de verdad hace toda la diferencia sobre la noche que tendré.

Creo que es muy padre ese empoderamiento que nos da una prenda de vestir, se oye medio materialista, pero si nos ponemos a pensar, ¡es verdad! Y no estoy hablando de prendas de marcas en específico, no, simplemente el poder que tiene una prenda de hacernos sentir mucho más seguras, más cómodas, más de todo en cualquier circunstancia. A mí me pasa seguido que, si no me siento a gusto con lo que traigo puesto, no disfruto nada las situaciones que estoy viviendo. Y no porque sea material, sino porque sentirme bien conmigo misma, comienza desde adentro, pero eso se refleja por fuera, y siento que todo se va complementando.

Una de las experiencias más padres que vivo cada año es ir a trabajar al backstage en NY Fashion Week, me encanta ver cómo las prendas toman vida, cómo todo el trabajo que hacemos desde preparación de los outfits hasta que la modelo trae el look puesto, se descubre en momentos de segundos que se vuelven magia.

Y algo que he aprendido en ese trabajo, es a cuidar muchísimo de mi ropa, porque al final bien dicen que si no cuidas lo que tienes es como si no te hubiera costado trabajo conseguirlo. ¡Y a mí sí me costó! Parte de esa enseñanza era cuando las modelos ya tenían la ropa puesta y entonces entraba esa estática tan terrible que hace que los vestidos se peguen a las piernas y no luzcan como se deben. Ahí en FW usamos un spray especial que se rocía en las piernas para evitarlo, pero yo en mi casa uso Downy Perfume Collections.

Las propiedades del suavizante Downy en el lavado ayudan a evitar la estática haciendo más suaves las fibras de la ropa y deja mis vestidos con una caída impecable. Por eso nunca dejo de usarlo, es horrible ir caminando y que el vestido o el pantalón que traen en su noche de gala se quede pegado a las pompis jaja o a las piernas.

Downy le da lujo a mi ropa, además de mantenerme fresca y oliendo a perfume, me ayuda a lucir perfecta ese día tan importante. Downy también se ha convertido en parte de mi vestuario, encontrar el vestido perfecto se vuelve mucho más fácil porque no me preocupo por la estática y, el tipo de tela deja de ser un factor en mi selección. Recuerden usar la tapa dosificadora para obtener los mismos beneficios que yo, cuando su ropa esté seca van a sentir el aroma de frescura y sólo usando una tapita, cuando con otros suavizantes más baratos, necesitarán hasta dos.

Para usar Downy, recuerden que todo depende del tipo de lavadora que tengan, sigan las instrucciones de la misma para el dispensador de suavizante, si no tiene, úsenlo en la etapa de enjuague y no de lavado para que puedan disfrutar de su función.

¡Gracias por leerme! Espero les haya gustado este post y estén pendientes de los próximos.

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Dirección y Producción: Alfonso Ramza

JOYERÍA: C’SANTOS