“The Best things in life just happen”

Toda mi vida he sido una romántica empedernida jajaja, siempre he sido cursi, he creído en las grandes historias de amor, en las grandes demostraciones de amor, pero creo que nunca lo valoramos tanto hasta que sucede. Desde niña soñé con el amor incondicional, ese tipo de amor que no es fácil pero que se convierte en lo mejor de tu vida. Así es como fue con el chiqui.

Ya les he contado mi historia, cómo nos conocimos, cómo me dio anillo, pero jamás le he contado lo que yo sentí al verlo por primera vez. Yo estaba estudiando gastronomía en Monterrey, vivía con mi primo, y en ese entonces estaba en una de las peores relaciones de mi vida; una que todos los días doy gracias a Dios por haber vivido, fueron los peores 9 meses de mi vida pero gracias a eso fui la persona que el chiqui necesitaba que fuera en el momento preciso de conocernos, gracias a eso me di más valor a mi misma para enfrentar cualquier cosa y abrir mis puertas un amor diferente, un amor que no sabía me iba a conquistar para toda la vida…

Yo vivía con mis primos, mi primo era muy amigo de Daniel y un día yo estaba sola en el departamento y tocaron la puerta, abrí en mi uniforme de chef (imagínense todo manchado de comida, apestando seguramente a ajo o a pescado jajajaj sin peinado sin maquillaje, así 100% natural) y al otro lado de la puerta estaba el chiqui. El chiqui venía del trabajo todo trajeado, súper peinado y con unos lentes muy ñoños la verdad jajajaja, pero para mi en ese momento era guapísimo (pero cómo yo tenía novio y me prohibía hablar con otros hombres, fui muy seca con él). Obvio se veía súper guapo, y me dice “vengo por la ropa de tu primo” y le contesto “¿cual ropa?” “la de fútbol, tenemos partido y me pidió que viniera a su casa a recoger su uniforme porque no alcanza a venir por él”, le dije “pues a mi no me dijo nada, si quieres pasa a su cuarto y ahí encuentras lo que necesitas.”

Literal me encerré en mi cuarto y el chiqui entró a la casa por la ropa, y se fue. En ese momento le hablo a mi primo y le digo “tu ASISTENTE VINO POR TU ROPA” me dice “¿cuál asistente? yo no tengo asistentes en mi trabajo”, le dije “se llamaba Daniel y pasó por tu ropa” inmediatamente mi primo se rió y dijo “es mi amigo pen… jajajaja” soltamos los dos la carcajada y en ese momento pensé “quién tan buena onda iba a venir hasta acá por la ropa de su amigo.” En ese momento supe que el chiqui y yo debíamos conocernos, yo nunca estaba en mi casa sola a esa hora, y mi primo nunca mandaba a nadie por su uniforme.

Desde ese momento pasaron 7 meses antes de que el chiqui y yo nos confesáramos nuestro amor. El otro día platicando con una amiga le decía que lo más difícil de una relación es COINCIDIR, coincidir en tiempo, en espacio, en momento y en sentimiento. Que estas cuatro estén en total armonía hace que los amores se den.

Cuando el chiqui y yo nos conocimos los dos estábamos en una relación, la mía terminó al poco tiempo, pero la de él se convirtió en una aún más fuerte, él se comprometió!!!! Ahí supe que el chiqui sólo debía ser mi amor platónico, pero por otro lado también sabía que la razón de conocernos debía ser aun más fuerte que una relación de clóset.

Yo sí creo que las cosas pasan por algo, que todo en esta vida sí involucra decisiones pero también coincidencias, que las oportunidades pasan desapercibidas si no estamos poniendo atención, y que real lo que quieres conseguir en tu vida puede suceder si lo deseas con todo tu corazón.

La magia del destino reside en confiar que lo que estás viviendo en este momento es lo que debes vivir, que estás donde debes estar, que es probable que no entiendas los caminos que te tocan pero que debes saber que te tocan por algo. Hoy más que nunca sé que jamás cambiaría nada de lo que hice en mi vida porque me trajo a donde estoy en este momento, con mi familia, con mi trabajo, con una luz extraordinaria que llegará a cambiar mi vida de una forma inesperada y totalmente inexplicable.

Hoy las dejo con esto: vive, confía, cree en ti misma, sé lo suficientemente fuerte para darte la seguridad que necesitas para atravesar adversidades y disfrutar cada etapa de tu vida, date cuenta que los tiempos no regresan y que cualquier cosa que no te guste de tu vida está en tus manos cambiarla, estés donde estés SÉ FELIZ, porque nunca sabes cuando podrá ser el último respiro. Cree en que siempre hay una historia de amor esperando ser descubierta…

¡Gracias por leerme!

Les dejo el link de mis zapatos que han sido súper cómodos por el tacón durante el embarazo, además vienen en el color de la temporada.