“One of the hardest things to do in life, is letting go of what you thought is real.”

Siempre he pensado que las cosas pasan por algo y pasan cuando tienen que pasar, lo único que no he logrado entender es por qué pasan de cierta manera, de esa manera que a veces nos rompe el corazón. No sé si les he contado o si me leyeron alguna vez, pero antes de conocer a Daniel, yo viví una de las relaciones más espantosas del mundo, basada en abuso físico y psicológico que marcó gran parte de mi vida; pues siento que después de ella, nunca volví a ser la misma.

Así siento que en la vida te van pasando cosas que te cambian y te transforman, unas para mal y otras para bien; por ejemplo la llegada de Dominica me ha cambiado para mucho mejor, me ha hecho ver el mundo de una forma más real, más auténtica y menos perfecta.

El otro día platicando con una amiga, nos contábamos de pleitos que hemos tenido en nuestras relaciones de amistad y de amor y me decía que por qué es tan difícil mantener relaciones interpersonales, por qué tienen que ser tan complicadas. Le dije que al final la culpa es nuestra porque siempre esperamos que las demás personas reaccionen de la misma forma que nosotros reaccionaríamos, y eso NO EXISTE!!! Cada persona tiene una forma particular de ver la vida, cada persona ha vivido situaciones que las hacen reaccionar de formas inesperadas y de formas de a veces hasta podemos desconocer; o creíamos no existían en ellos.

Otra de las preguntas fue, ¿cuál es el punto de tener amistades si siempre existirán los pelitos? Y lo que le contesté es que yo creo que cualquier relación que no haya tenido pleitos, no es totalmente sincera. Es normal tener fricciones, es normal defender nuestros puntos ante alguien, es normal NO ESTAR DE ACUERDO! Pero lo importante es que entendamos esa parte de la vida en la que no crucemos esa línea que sabes que no volverá a ser lo mismo nunca más.

Le decía que el chiqui ha sacado lo mejor de mi, pero también ha sacado lo peor de mi; ha sacado una parte de mi que a veces me asusta y que definitivamente no me gusta; pero ahí es donde radica la autenticidad de mi relación con él, porque puedo ser yo sin miedo a no ser amada, en lo bueno y en lo malo. Y siento que todas las relaciones debería ser así, aunque hieran las palabras, debemos entender el contexto en el que se dicen, la verdad de toda la dimensión de sentimientos que se generan no sólo durante el pleito.

Obviamente tenemos que entender que las mujeres somos MUY COMPLICADAS, los hombres simplemente se mientan la madre y tan amigos como siempre; las mujeres, metemos cada sentimiento que padecemos y además involucramos a la amiga, a la vecina, a la mamá, la hermana y hasta el perro, ¿o no? Hacemos una marabunta de sentimientos en los que nos perdemos sin entender la raíz del problema, de algo tan sencillo se hace algo tan complicado que en ocasiones no sabemos cómo regresar…

Siempre he sido fiel creyente del tiempo, el tiempo cura todo, pero también creo que el tiempo no siempre está a nuestro favor, porque cuando te contentas de verdad dices, ¿por qué perdí tanto tiempo en hablar las cosas? ¿por qué me negué esta satisfacción infinita de alegría que me da tu compañía, cuando te juzgué solamente por ese momento de enojo y de agresión?

Mi papá nunca ha sido de muchas amistades, pero siempre he creído que las pocas que tiene son absolutamente fieles y sinceras; creo que una de las cosas que más he aprendido de él es a ser humilde y sobre todo noble con las demás personas. Pero qué pasa si cuando ya hiciste todo lo que podías en arreglar el problema y la otra persona simplemente no te permite volver a entrar… ¿entonces qué? ¿debemos seguir luchando o debemos darnos por vencidos tratando de entender que el silencio dice mucho más que mil palabras? Ahí es cuando siento que tu forma de ver esa persona cambia en un segundo.

¿En realidad la relación no era lo que creías?

No sé realmente qué contestar a esto, no sé si hay un límite en el perdón, o simplemente debemos seguir luchando…

Pero lo más difícil del mundo, después de tratar de entender a la otra persona, es dejar ir lo que alguna vez pensaste que fue real…

¡Gracias por leerme!

Les quiero compartir los detalles de mi  outfit, las botas son de NINE WEST y la bolsa que trae luz incluida y un cargador para el celular es de WESTIES.