Dicen por ahí que encontrar diversión en esquiar sin ser profesional, es como liberar al niño aventurero que tenemos dentro. Yo creo que es cierto, la verdad es que es un deporte muy peligroso y no para todos. La primera vez que fui a esquiar tenía 7 años y me aventaba de todos lados, pero después regresé a mis 23 años en mi Luna de Miel. No saben como sufrí, el miedo a perder el control es inevitable, y aún así cuando ya tienes experiencia o llevas ventaja. Pero al final, me encanta todavía, y me gusta ir a lugares de esquiar sobretodo por los paisajes, y los pueblos que parecen como de Hansel y Gretel. Uno de los que más me gusta es Vail. Les dejo algunos tips, recomendaciones de restaurantes y lugares a visitar para sus próximas vacaciones.

Por supuesto que lo primero que les recomiendo es esquiar, o al menos intentarlo y lo mejor es con un instructor si son principiantes y con casco. Hay muchos casos que se escuchan de gente que esquía sin casco y pasan cosas feas. Muchas veces creemos tener el control, o que nada va a pasar, pero no tenemos el control de las demás personas que están esquiando y es ahí cuando podemos tener algún accidente. Así que más vale prevenir que lamentar. Lo que me pasó en Vail a diferencia de otros lugares que he esquiado, es que las pistas son mas complicadas, por ejemplo una verde se ve a veces como azul y una azul puede parecer negra. Sólo es importante conocer bien a dónde se dirigen antes de que suban el lift.

Para comprar los boletos de los lifts, es mejor hacerlo por internet, muchas veces les rebajan hasta $20 USD por día. Y las botas y los esquís los rentamos en una tienda que se llama SkiHaus que está junto a la góndola en Vail Village.

Las pistas que más me gustaron son:

  • Número 4: Christmas (azul), Swingsville (verde)
  • Número 11: Northwoods (azul), Timberland Catwalk (verde), Flap Jack (verde).
  • Número 14: Sourdough (verde), Boomer (verde), Whiskey Jack (azul).
  • Número 3: Hunky Dory (azul)
  • Blue Sky Basin, número 37: Cloud 9 (azul), esta pista está padre porque no está como delimitada y pueden esquiar entre los árboles, es un poco más arriesgada pero muy padre.

Hay muchas más y creo que nunca acabas de conocer todas las pistas, todos los caminos, especialmente si es temporada alta porque hay más gente y las filas son mucho más lentas. Pero estas son las que más me gustaron.

Además de esquiar hay muchas cosas que hacer en Vail. El pueblito es espectacular, tiene mucho charm y además todo es muy accesible, el transporte público llega a todos lados y es gratis. Lo que más me gusta hacer es ir a los restaurantes y bares que son perfectos para el “aprés ski,” después de esquiar. Estos son los mejores:

  1. Red Lion, uno de los bares favoritos de los locales, la comida es rica, especialmente porque sirven “comfort food” y después de esquiar y quemar todas las calorías, no hay nada mejor que eso. También tiene música en vivo.
  2. Pepi’s Bar, un hot spot conocido por la música en vivo y el entretenimiento. Aquí pueden encontrar una de las mejores cervezas Austriacas.

También pueden tomarse algo en la montaña para descansar un rato y poder seguir esquiando. Donde más me gustó fue en el lift número 10, está un poco más nice y elegante que los otros, pero es muy rico; y el lift 3, probé unas costillas de BBQ deliciosas.

Dentro de las cosas que hacer en Vail, una de mis favoritas es comer, con el frío y toda la energía que usamos al esquiar siempre tengo hambre. Los restaurantes que me han recomendado amigos y que yo he visitado son estos, y se los recomiendo mucho:

  1. Sweet Basil, el mejor lugar para comer en Vail, también uno de los más difíciles para conseguir reservación. Un restaurante que mantiene un lugar importante al competir no con los demás restaurantes en Vail sino con restaurantes en Nueva York y otra ciudades importantes. Su creatividad, su comida y el servicio lo ha mantenido dentro de los mejores. El tipo de comida que sirven es Americana con platillos modernos en un ambiente totalmente acogedor.
  2. Matsuhisha, una creación de Nobu, ubicado en uno de los mejores lugares de Vail: Solaris, justo en el centro de Vail Village donde está la pista de hielo. La comida es fusión, creando platillos Japoneses con ingredientes de América del Sur (Argentina y Perú).
  3. Swiss Fondue, que les puedo decir, creo que es un must, ¿a quién no le gusta el fondue? Además el restaurante parece como un mini chalet, todo de madera y muy acogedor, el mejor lugar para estar a gusto y disfrutar de una rica cena.
  4. Yama Sushi, no es un sushi común como siempre lo vemos en México, es más como un sushi y sashimi bar. No venden más que arroz blanco, los ingredientes del sushi son un poco fuera de normal pero es muy rico. Tienen que probar los sishito peppers.
  5. Game Creek, cenar en Game Creek es toda una experiencia, además de disfrutar de una cena gourmet en un tipo chalet, para llegar al restaurante tienen que tomar la góndola y después un “snowcat shuttle.” Es una aventura que vale la pena porque al llegar arriba la vista espectacular y el servicio excelente.
  6. Elway’s en The Lodge, un steakhouse en una zona muy bonita de Vail, justo bajando de la góndola. Se encuentra adentro del hotel The Lodge. El lugar es un poco caro pero vale la pena que lo conozcan.
  7. Campo De Fiori, un restaurante auténtico italiano con una gran variedad de platillos. Les recomiendo probar las ensaladas, el risotto y la pasta de pelo de ángel. El ambiente es como a la luz de las velas y muy acogedor.
  8. Flame en el Four Seasons, un steakhouse también pero muy moderno, los platillos son como “divertidos” su presentación muy auténtica y diferente.

Una de las cosas que hacer en Vail que no puede faltar es ir al Boliche. ¡El lugar me encantó! La decoración es muy llamativa, muy original y a la vez muy divertida. Todo es como con luces, y los platillos son parecidos a los de un boliche normal pero con un twist que los hace únicos gracias a la originalidad de sus ingredientes. Tienen que probar las pizzas y la hamburguesa. Si quieren una noche de fiesta, este es el lugar que deben visitar. Realmente es un must en Vail. 

Lo que más me gusta de Vail es que si no esquían, es un lugar que pueden visitar y aún así tienen cosas que hacer. Hay varias tiendas, muchas de ellas son locales y algunas no tienen nada que ver con esquiar. Además está lleno de cafés, bares y lugarcitos dónde pueden pasar la tarde sin problema.

Si conocen más lugares que valgan la pena visitar, compártanlos.

Espero les gusten mis recomendaciones y ¡muchas gracias por leerme!